Pablo H. Paladino

La trilogía gélida: Edgar Wright & Simon Pegg

Pegg, Wright, Frost

Quizás no conozcas sus nombres pero Edgar Wright y Simon Pegg tienen una producción cultural notable en el mundo del cine y las series. Ya sea juntos o por separado ambos cultivaron una destacada carrera y participaron en gran cantidad de proyectos con muy buena repercusión.

Dentro de su obra en conjunto se destacan tres películas paródicas rodadas entre 2004 y 2013 que conforman una “involuntaria” trilogía de humor con sello propio. Me atrevo a decir involuntaria porque nada planeado puede tener resultados tan redondos, pero en el fondo es mentira: se ven buenos resultados cuando al talento se le da espacio para crear. La saga sería conocida más tarde como “La trilogía del Cornetto”. ¿Un helado?. Que nombre poco serio, ¿verdad?. Pues bien, nada es poco serio en estas películas aunque sean comedias, sobre esto estamos seguros.

A continuación, un breve recorrido por las personas detrás del éxito, es decir, las razones de tal éxito, en mi opinión. (¿Qué fue primero el huevo o la gallina? :D)

Una británica trinidad

Los británicos Edgar Wright y Simon Pegg se conocieron casualmente en una fiesta en 1995 y supieron que debían trabajar juntos. Los unía la pasión por la comedia y la zona de nacimiento: el sudoeste de Inglaterra, entre otras cosas. Así que pusieron manos a la obra y en 1996 estrenaron una mini serie para TV llamada Asylum. Cuenta con una temporada de seis episodios de 30 minutos. Tiene el tono de una comedia negra desarrollada en un asilo para pacientes psiquiátricos en las afueras de la ciudad, en donde Pegg es accidentalmente ingresado a esta clínica por error y ese es el puntapié inicial de las bromas. Fue acusada en su momento de tratar los problemas mentales de una manera muy frívola y provocó rechazo en algunos humoristas que iban a participar.

Durante el rodaje de Asylum colaboró la actriz Jessica Hynes con quien enseguida se entendieron y años más tarde crearon juntos Spaced, una comedia de situación surreal muy poco ortodoxa. Con Wright como director y Hynes y Pegg como guionistas e intérpretes la serie contó con dos temporadas entre 1999 y 2001. Los actores interpretan a dos amigos que deben fingir ser pareja para poder vivir en el único lugar que pueden pagar en una casa en el norte de Londres. Comparten ese espacio con otros personajes satélite que son disparadores de cientos de situaciones delirantes. Colmada de referencias a la cultura pop, Spaced combina comedia y fantasía, definitivamente algo poco común que la terminó convirtiendo en una serie de culto.

Aquí entra en la historia Nick Frost, el tercer mosquetero. Frost interpreta a uno de esos personajes satélite de la historia. Él era entonces el mejor amigo de Pegg en la vida real (y en la ficción también) y si bien no tenía experiencia alguna como actor, lo invitó a participar de la serie. Este hecho sienta las bases de un trío al que le esperan grandes cosas.

La experiencia y libertad que tuvieron al hacer Spaced hizo germinar finalmente otra semilla muy importante: la visión de Wright como director y consolidó su estilo propio como marca registrada que lo acompaña hasta hoy. El guión no era habitual para una sitcom pero los planos, cortes y movimientos de cámara tampoco lo eran.

Si bien Pegg y Hynes, guionistas, dejaron un final abierto luego de 14 capítulos, en 2004 se lanzó un documental llamado Skip to the End sobre el detrás de escena con entrevistas a las protagonistas. Allí se muestra, por unos segundos, que la pareja continúa viviendo en la misma casa pero ahora con una hija a la que el personaje de Pegg insiste en llamar Luke (en referencia al mundo de Star Wars), hecho con el cual Daisy (Hynes) no parece estar muy de acuerdo. La serie tuvo un reconocimiento relativo pero ganó muchos fans fieles de nicho y eso le posibilitó al equipo saltar a la pantalla grande.

Las historias: la puerta de entrada al entretenimiento

Desde los primeros humanos en contar fábulas a otros por tradición oral hasta los contenidos de los youtubers más populares en nuestra hiperconectada actualidad, las personas disfrutamos de las historias. Encontramos en ellas una puerta secreta, un viaje hacia algo que no conocemos y que cautiva nuestra atención de forma natural. Esas historias, en el mejor de los casos, además de atraparnos pueden sorprendernos, entretenernos y hasta dejarnos pensando acerca del mundo que nos rodea, nosotros mismos y nuestro espíritu.

Al igual que una serie matemática de números reales, las historias en el mundo de la imaginación no tienen límite: cuanto más nos adentramos en ellas, más complejas y detalladas se vuelven. Wright y Pegg comprenden esto de la misma forma que comprenden el lenguaje del cine y la comedia a la perfección. En ese sentido, tomaron algunas decisiones sobre los guiones de las tres películas que las circunscriben a determinadas “jurisdicciones” temáticas y les otorga a los escritores un marco de dominio popular sobre el cual trabajar sus parodias.

1. Sangre con sabor a fresa

Mientras Wright y Pegg trabajaban juntos en Asylum y aún se estaban conociendo, descubrieron que compartían pasión por las películas de zombies, especialmente por “El amanecer de los muertos” (Dawn of the Dead, 1978) de George Romero. Por lo tanto su primer largometraje juntos abordó de lleno dicha temática.

De esta manera llega la primera historia de la trilogía: “Muertos de Risa” (Shaun of the dead, 2004), homenaje paródico al género de terror que tanto admiran ambos. Se trata de una historia de amor de pareja y amistad entre un grupo de jóvenes en el marco de una invasión de muertos-vivos. Según declaraciones del director tiene inspiración también en algunas comedias de horror como “Un hombre lobo americano en Londres” (An American Werewolf in London, 1981) y “La invasión de los ultracuerpos” (Invasion of the Body Snatchers, 1978).

Hacia el comienzo de la película, Ed, el personaje interpretado por Frost, luego de una noche de exceso de bebida, le pide a Shaun (Pegg) que le compre un helado Cornetto para “curar” su resaca. Este detalle divertido fue incluido porque Wright sostiene y experimentó esta regla en la vida real.

La película superó los 30 millones de dólares de recaudación en todo el mundo y fue ganadora de varios premios en Inglaterra.

2. Policía de uniforme azul

A diferencia de sus lentos pero exitosos zombies, el equipo logró moverse rápido y tres años más tarde estrenó “Arma fatal” (Hot Fuzz, 2007) repitiendo fórmula en guión, dirección y gran parte del elenco. En esta oportunidad el universo de creación fueron las películas de acción y policiales muy populares categorizadas como “buddy cop”: Films que narran las aventuras de una pareja de policías que luchan juntos contra el crimen. Generalmente ambos tienen personalidades opuestas lo cual resulta clave para la trama.

Como ejemplos muy famosos del género seguro podremos recordar las sagas de “Arma Mortal” (Lethal weapon, 1987, 1989, 1992 y 1998), “Dos policías rebeldes” (Bad Boys, 1995, 2003 y 2020) y “Hombres de Negro” (Men in black, 1997, 2002, 2012 y 2019). Sin omitir, por supuesto, a la argentina “Tiempo de Valientes” (2005) con unos inolvidables (y antagónicos) Luis Luque y Diego Peretti.

Este homenaje, luego de pasar por el tamiz cómico-creativo de Pegg y Wright, exagera los clichés de las películas de acción en una divertida historia sobre los prejuicios, la amistad y las conspiraciones (?). Nicholas (Pegg) es un policía súper riguroso con una carrera intachable que es reasignado a un alejado pueblo al interior de Londres, orden con la cual está muy disconforme pero la acata. Tras conocer a los personajes que viven allí caerá en la cuenta de que no todo es tan tranquilo como parece.

Su antagónico compañero es Danny, interpretado por Frost, por supuesto. Ambos disfrutan de unos Cornettos en su auto de policía cuando Nicholas tiene una idea reveladora (en inglés “brain wave”) que propone un giro para la trama. Este momento de iluminación es confundido por Danny con un “brain freeze” (dolor de cabeza intenso provocado tras consumir algún alimento muy frío). Buen ejemplo de pequeña broma con juego de palabras (hay muchos y muy creativos en los tres films).

Arma Fatal es la que mejor rindió en términos de recaudación de la saga superando los 80 millones de dólares.

Durante la gira presentación ocurrió algo premonitorio: un periodista preguntó al director en broma si iban a hacer la trilogía de los Cornettos. A lo que Wright respondió: “sí, va a ser como la trilogía Tres Colores de Krzysztof Kieślowski (estrenadas entre 1993 y 1994), pero con tres sabores de Cornetto”. Y así fue...

3. La nostalgia de la menta

Por último, cierra la trilogía, “Una noche en el fin del mundo” (The World's End, 2013) tomando referencias de las películas de ciencia ficción, aliens y sucesos paranormales. El resultado es un frenético, nostálgico y transformador viaje a un pequeño pueblo que casualmente es el epicentro de una invasión extraterrestre que pretende la dominación mundial. Wright, sabiendo que los espectadores esperarían la aparición del Cornetto (en este caso sabor menta), lo coloca muy brevemente en la escena final como un guiño al público fiel a su obra.

El estilo se encuentra haciendo

Las ideas y los textos de Wright y Pegg son inteligentes, divertidos y cínicos. La química en la interpretación de Frost, Pegg y el resto de los actores es muy sólida y fresca. Pero lo que definitivamente dota a las películas de algo superior es la visión única de Wright como director. Es un estilo tan claro que se puede identificar rápido sin ser un experto (como la guitarra de Santana). Pone todo lo que tiene para hacer comedia, desde la edición y los cortes (quick cuts) hasta el vestuario y el sonido. Algo simple como acelerar cosas complejas o enlentecer otras para hacer un chiste de apenas unos segundos, habla de un director muy trabajador y entrenado. Transiciones únicas, zooms rápidos, ágiles saltos en tiempo (jump cuts), diálogos y escenas repetitivas, persecuciones y corridas. Combinado con chistes de golpes más comunes que recuerdan a los tres chiflados. Montajes rápidos, sonidos que interrumpen, golpizas al ritmo de la música, sangre (casi gore) y un largo etcétera.

Wright lo usa todo para conseguir tu atención y conquistar tu cerebro con historias intensas y parece no haber agotado sus ideas. Eso es una suerte para el cine y para nosotros.

Pablo H. Paladino - Curso de Crítica 2021

@palamago


Extras

Más información sobre la trilogía:

🎬 1. Shaun of the Dead | IMDB

Trailer:

Trailer Shaun of the Dead

🎬 2. Hot Fuzz | IMDB

Trailer:

Trailer Hot Fuzz

🎬 3. The World's End | IMDB

Trailer:

Trailer The World's End

Escenas del Cornetto en las tres películas:

Escenas del Cornetto


3 months ago

Pablo H. Paladino